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META REALIZADA

Hace aproximadamente entre 12 – 14 años fuimos con unos amigos a ver un espectáculo de hipnosis. Uno de mis amigos se interesó mucho, habló con el hipnólogo y se puso a leer y practicar. Estuvo mucho tiempo haciendo hipnosis solo con sujetos muy sugestionables (ya que hacía show en petit comité) y yo siempre estaba mirando y filmando. Al tiempo, lo dejó porque dedicaba todo su tiempo a la producción de música.

Ara poco más de un año, acompañé a mi amigo a una mini gira por Galicia. Un Deejay con el que se conocían de hacía muchos años y conocía su pasado, le pidió que lo hipnotizara, pero mi amigo dijo que estaba cansado (era de noche) y que con las veces que yo lo había visto, también lo podía hacer. Así pues, lo probé y tuve la suerte que entraba muy fácil.

A partir de este momento, empecé a leer más sobre el tema y me apunté a un curso de hipnosis clínica y regresiva. Debido a mi profesión y vocación a ayudar a los demás, mi intención en el mundo de la hipnosis es terapéutica, aunque en ocasiones con conocidos también me piden experimentar algunos fenómenos típicos de espectáculo y pasamos un buen rato.

Como he mencionado, mi profesión es resultado de la vocación de ayudar. Trabajo en el hospital provincial de Gerona, en la unidad de oncología. Cuando terminé mis estudios en enfermería, estuve trabajando un tiempo haciendo guardias en ambulancias después de estudiar el Máster en urgencias. Lo compaginaba trabajando en unidad de oncología. Debido a los recortes, quitaron las ambulancias ubicadas en AP7 y me quedé en el hospital. Estudié un posgrado de especialización en oncología y me ubicaron en una unidad que requería de dicha titulación. Actualmente sigo en el hospital y hago de quiromasajista de forma privada cuando tengo tiempo.

Después de esta pequeña presentación, paso a describir un poco mi corta experiencia y lo aprendido en el curso del graduado de hipnosis, en la escuela de hipnosis Lesam.

En mis inicios, las pruebas de sugestión que siempre utilizaba eran las de Coue. De inducción, hacía la de abrir y cerrar los ojos y profundizaba con técnicas de cuenta simple con visualización. A partir de aquí seguía profundizando con levitación de la mano y ya procedía a ver que experiencias era capaz de alcanzar. (olvidar un número, cambio de nombre, tartamudeo, amnesia, analgesia, infancia, hablar otro idioma, sonambulismos etc.).

Con el tiempo, he ido cambiando e improvisando saliendo de la rutina que antes tenía. De las sugestiones que he probado, las que he utilizado más serian: Dedos magnéticos, de Coue, pies pegados, catalepsia de brazo y demás extremidades, manos magnéticas, levitación mano, ojos pegados. Normalmente encadenando alguna con otra sugestión.

Como inducción, la que más he utilizado es la de fijar la mirada en un punto de mi mano dando sugestiones de pesadez etc. Inducciones rápidas utilizaba la del Handshake. Ahora normalmente aprovecho la catalepsia del brazo o de todas las extremidades para seguir con una inducción rápida y una profundización del tipo de cuenta simple sin visualización ya que si la catalepsia es efectiva (grado medio) esto ya me indica que la persona debería entrar bien.

Dependiendo de la persona, ahora me he abierto mucho a las inducciones psico – imaginativas. Primero le hago una relajación progresiva y luego añado visualizaciones.

Si se trata de hipnosis de entretenimiento, encadeno las sugestiones siguiendo de inducción instantánea y profundización. Utilizo poco los automatismos.

Por el momento, la mayoría de las terapias que he realizado han sido con clientes muy sugestionables (como Freud) y ahora justo estoy empezando a atreverme con todo tipo de personas.

A una compañera de trabajo aproveche para hipnotizarla en el mismo hospital donde trabajamos cuando no teníamos pacientes. Entró fácil en un trance profundo y después de que experimentara algunos fenómenos hipnóticos, le hice una mini terapia para que dejara de morderse las uñas a través de asociaciones. Volvimos a coincidir en el turno a las dos semanas y me dijo que había dejado de morderse la uñas durante semana y media, luego había vuelto por momentos, pero en seguida lo había dejado otra vez por su propia voluntad (llevaba toda la vida mordiéndoselas).

A otra compañera de trabajo, también aprovechamos un día en el hospital para hacer hipnosis. Veronica también entró fácil en trance profundo, aunque no tanto como la anterior. A ella también la ayudé a experimentar fenómenos hipnóticos como me había pedido y aproveché para hacerle mini terapia. En este caso para insomnio y motivación – energía para el trabajo. La hice ir a momentos felices de su vida, que viviera las emociones con intensidad y así cuando estaban a “flor de piel” aprovechaba para dejárselas ancladas para cuando estuviera fuera del trance ella misma las pudiera experimentar en los momentos que lo necesitara. Además, antes de sacarla, le dejaba órdenes de dormir fantásticamente y despertarse al día siguiente con mucha energía y sintiéndose la persona más feliz del mundo. Esta compañera estuvo muy satisfecha y de vez en cuando me pide que le haga un poco de hipnosis.

Una vez, hipnoticé a la novia de un conocido mío con problemas de claustrofobia, agorafobia, ansiedad e insomnio entre otros. Una vez que la tuve en trance profundo, seguí un poco los guiones de un libro de hipnosis para tratar las fobias, hice que creara dentro su subconsciente una habitación de relajación para ella y como ya es costumbre, le anclé emociones de felicidad y bienestar para que luego ella pudiera utilizar. Los efectos le duraban entre una y dos semanas. Le hice dos sesiones que le fueron bien, pero para los demás problemas recomendé que visitará a mi profesor.

A un amigo le hice terapia para memorizar mejor y leer más. Seguí también el guion de un libro de hipnosis. Cuando terminaba la sesión le entraban muchas ganas de leer y de hecho pronto terminó un libro que llevaba unos dos o tres años intentándolo. Actualmente está otra vez sin prácticamente leer.

Terapias para dejar de fumar he hecho alguna, pero como he mencionado antes, solo en personas que entran en trance profundo. A partir de ahora, también quiero probar con aquellas que son más resistentes.

Gracias al curso del graduado y a libros que he ido leyendo, estoy utilizando relajaciones de todos los grupos musculares (a veces utilizando la técnica de la tensión y relajación) y practico bastante las meditaciones y visualizaciones guiadas a otros.

El curso de graduado en hipnosis es muy completo y para practicar inducciones y profundizaciones largas es excelente.

No obstante, para aprender muchas de las técnicas y perfeccionarlas, a parte de la práctica que es primordial, también precisa de un control por parte de un buen profesional y así corregir fallos y asimilar conceptos que de otra forma los estudiantes habríamos pasado por alto.

La parte práctica del curso estoy convencido que va a ser de gran ayuda y motivación para seguir a tope en este maravilloso mundo de la hipnosis.

Fuente de Jordi Martínez Parramon

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